07 de desembre 2008

El Castell de Santa Maria


Majestuós sobre les roques i sorra de Sa Caleta, el Castell de Santa Maria és la denominació originaria que el seu propietari, en Narcís Plaja i Martí, el va batejar. Per a tots els vilatans serà el Castell d'en Plaja, el Castell de la Platja, el Castell o el Castell de Sa Caleta. Però simplement és el castell de Lloret, uns dels símbols més emblemàtics de la nostra vila.

En Narcís Plaja i Martí va concedir una entrevista al setmanari Lloret Gaceta en el que explica anècdotes sobre la construcció d'aquesta obra. Aquí en teniu uns extractes:

(...)"En aquel tiempo, por los años 1933-1935, con mi família pasàbamos
las cuatro semanas que teníamos de descanso en el verano, en la
población de Blanes, —Estàbamos en el Hotel, y, cada tarde, iba al puerto
acompañando a mi padre ya anciano, que tenia la gran ilusión de pescar
con caña. A pesar de tener un gran maestro de la pesca, el Sr. D.
Ramon Oms, los cobros eran pequeños, y, muchas veces, el cocinero del
Hotel se olvidaba de freirlos, con disgusto de mi padre.

Conociendo la afición arraigada de mi progenitor, le prometí que
en cuando hallase un terreno limítrofe al mar, lo compraría para construirle
un pescadero para él. Me pasé todos los domingos de un invierno
buscando en la Costa Brava, el sitio apropiado para poder ofrecerlo como
obsequio a mi buen padre."

Por fin, un dia estando en Lloret de Mar acompañado de uno de
los escribientes de mi despacho, me hizo ver un letrero escrito en cuatro
idiomas, anunciando la venta de aquel terreno. Fue para mi una profunda
alegría al haber hallado lo que tanto buscaba. Después de adquirir el
trozo que tocaba al mar, puse allí unos cuantos hombres para que cortasen
parte del desmonte, para dejar un Mano que serviría de emplazamiento.
En una de mis visitas al lugar, me di cuenta que los empleados
tiraban al mar una enorme cantidad de piedras que podian tener utilidad
en la construcción, y mandé dejarlas amontonadas. V i que éste material
noble, me ahorraria la compra de miles de ladrillos, y fue cuando
empecé a plantear lo que podia hacerse sin destruir la belleza natural
del paisaje. Primero, hice unos apuntes y varios diseños en románico
que no acabaron de satisfacerme, y, siempre con la idea de aprovechar
la piedra, me decidí por un estilo gótico militar."(...)

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Font: Lloret Gaceta 15 d'octubre de 1980